sábado, 5 de febrero de 2011

Escuelas de hoy, para el futuro.

Desde hace algunos años las escuelas comenzaron a mudar de piel. Era el fin de esa metamorfosis tan esperada. Los cambios parecen notarse en algunas aunque muchas escuelas todavía llevan puesta la vieja costra suspendida delante de sus ojos y que no les permite ver la realidad de hoy.
Es que el cambio ha venido evolucionando en el interior de las escuelas sin que lo notemos. Es un proceso de variación innato en toda relación de grupo humano: Nada es nuevo si no deja de ser viejo.

Quienes logran acercar a nuestros ojos esa urgente necesidad de cambio, situación antipática para muchos de nosotros, son los que más pueblan las escuelas. Nos envían mensajes subliminales. No nos lo dicen directamente pero allí estan siempre, todos los días de nuestras vidas mientras estamos en las aulas y sólo dejan de hacerlo cuando terminan la secundaria.
Ahora que las escuelas existen a través del cable y el satélite... ¿dónde estamos los profesores? Como afirma Javier Martinez Aldanondo : "Vivimos una intensa revolución tecnológica pero la educación apenas ha hecho nada para adaptarse al nuevo perfil de alumno que ha aparecido hace ya algún tiempo. Así como un científico, un soldado o un médico del siglo XIX sería incapaz de manejarse en un laboratorio, un campo de batalla o un quirófano actual, un profesor sin embargo no tendría ningún problema en adaptarse, situarse ante la pizarra, tiza en mano, y rememorar la conocida frase de Fray Luis de León: “Como decíamos ayer…” ¿Es esto lógico? Las autoridades políticas y económicas se llenan la boca con palabras como “innovación” y “emprendimiento”. ¿Dónde está la innovación en el aprendizaje?"

Finalmente quisiera citar a un gran maestro español, Jordi Adell, quien dice "Enseñamos en escuelas del sigloXX, con recursos del siglo XVIII, a estudiantes del siglo XXI"
Testimonios de cómo las tecnologías influyen en la escuela de hoy, en el siguiente video.